Bienvenidos a mi blog

Me llamo Charo y mi intención es contaros la historia de Marpesia, un espíritu libre que me acompaña, me protege y me inspira en el camino de la vida.




domingo, 17 de octubre de 2010

Yo recuerdo



Recuerdo que la memoria me duele
Recuerdo el olor de mi padre el domingo por la mañana
Recuerdo el placer de comer una naranja recién cogida del árbol
Recuerdo la primera vez que vi la nieve en Ifrane
Recuerdo la curiosidad por los secretos de los mayores
Recuerdo a mi perro Yako
Recuerdo la ternura y la felicidad en los juegos con mis hijas
Recuerdo los labios de mi madre en mi frente para comprobar si tenía fiebre.
Recuerdo que he vivido en muchas casas
Recuerdo el miedo de mis abuelas por la guerra civil.
Recuerdo la última reunión familiar
Recuerdo que he dicho mamá y me llaman mamá
Recuerdo que la vida sigue
Recuerdo que existe la muerte
Recuerdo que me gusta el chocolate y los dulces
Recuerdo las recomendaciones y las prohibiciones
Recuerdo una plaga de langostas
Recuerdo besos salados y abrazos de miel
Recuerdo a mi madre en mí y a mí en mis hijas
Recuerdo el rescate de los mineros de Chile
Recuerdo que no creo que el hombre llegase a la Luna
Recuerdo que me estoy haciendo vieja
Recuerdo que se me olvidan los recuerdos
Recuerdo lo valientes que son mis hijos
Recuerdo que he tenido miedo al miedo
Recuerdo que no soy la misma de ayer
Recuerdo contar billetes de 1.000 ptas, en mi trabajo
Recuerdo que nadie nace sabio
Recuerdo el olor de mi casa y de mi familia

viernes, 30 de abril de 2010

El dolor de la ausencia

Era un día de invierno
Nueve de febrero
Estabas dormida,
Fría y enclaustrada
para la eternidad.
Rumbo a tu destino
Una casa de mármol
Tu último viaje.
Con tu vestido de flores
Que tanto te gustaba.
Me preguntaron si quería verte
Para sorpresa de todos,
Dije que si
Quería asegurarme de que eras tú
Sabía que no volvería a verte.
Complacientes y disgustados
Los nuestros, me siguieron
Y si… allí te vi. Serena, en paz.
Me despedí con un beso,
Un último beso.
Te puse una rosa entre las manos
Y de nuevo, otro beso.
Y esta vez si,
Tu cuerpo exhaló para mí
Un olor a rosas que me consuela,
Cuando pienso en ti.

viernes, 23 de abril de 2010

Amor

Amor es corta palabra
Para quien no sabe usarla

En los años de la infancia
Tatuaron con besos y caricias
En el centro de mi alma
Que amor es gran palabra
No puedes dejar de usarla.
En noches de anhelos
Lunas de desvelos
Traiciones y desapegos
el amor se hace triste
el tatuaje aguanta, resiste.
En caminos quebrados
De ilusiones perdidas
De sueños estancados
De esperanzas heridas
El amor, se hace prisionero
Inmóvil, certero.
Si el tatuaje aguanta, resiste
Las primaveras floridas
Detendrán al toro que embiste
Se cerrarán las heridas.
Si hay voluntad de amar,
Todo es ganancia
Como un niño al regalar
El amor de su infancia.

Amor es corta palabra
Para quien no sabe usarla

sábado, 13 de marzo de 2010

Lo que nunca probé

Llevo horas dándole vueltas a la cabeza. Tengo que hacer algo que nunca hice. Probar algo que nunca comí o saboreé o degusté. Oír, tocar, mirar algo que mis sentidos nunca experimentaron. Se me presenta una tarea difícil pues, menos robar o matar, creo que lo he hecho todo, ¿o no?.
Pues no. Hay muchas cosas que no he hecho.
Hay algo que desde niña quise aprender. No era cosa de chicas y a mi abuela no le gustaba. Ahora, mi hija pequeña me va a enseñar.
Tengo que poner la boca entreabierta y en posición de sonrisa. Luego introduzco los dedos índice y pulgar unidos y los apoyo en la lengua, que, a su vez, está tocando los dientes de la mandíbula superior, y, con los labios retraídos, soplo fuerte:
-SFSFSFSFSFSF….
Nada, no me sale. Se supone que de mi boca ha de salir un silbido seco, agudo, violento. Vuelvo a intentarlo:
-SFSFSFSFSFSF….
Otra vez,
Diez, doce veces, no me sale. El resultado es un siseo torpe y grosero. Me impaciento, me desespero y quiero tirar la toalla. Mi hija se ríe y me dice:
- ¡A ver si te crees que yo lo aprendí en dos días!.
Sigo, y sigo intentándolo, hasta que me siento mareada.
Estoy hiperventilando del esfuerzo, lo dejo. No puedo más.

jueves, 4 de marzo de 2010

Descripción "El Gusto"

Aún no era la hora de comer. Para aplacar el hambre me dirigí a la nevera y la abrí. Eché un rápido vistazo y entonces las vi. Allí estaban ellas, en un cuenco de cerámica, juntas, jugosas, sabrosas, atrayentes, apetitosas. Sin poder resistirme cogí una y me la metí en la boca. En un primer instante, la saboreé suavemente, luego, chocó nerviosa con el paladar, la lengua y los dientes dejándome una explosión de sabores encontrados, salado, agridulce, avinagrado, picante. Era precisamente de las que me gustaban, machacada y aliñada. Me relamía cuando por fin le hinqué el diente. La pulpa carnosa y jugosa se deshizo en mi boca con un sabor tan fuerte y agradable que me hizo cerrar un ojo para aspirar, antes que tragar, aquel fruto de un árbol centenario.
Solitario quedó el hueso, la semilla del árbol de los obreros altivos, a quienes el alma de Miguel Hernández preguntó un día, ¿de quién? De quienes, sois, amigos. ¨

martes, 2 de marzo de 2010

Anoche soñé.....

Anoche soñé que me encontraba con una vieja conocida de la familia.
Después de saludarla con dos besos, me fijé en que estaba bastante estropeada, cansada e incluso me pareció leer en sus ojos fastidio ¿o sería resignación?.
Le pregunté por sus hijos y ¡Ay pobre!, ahí comprendí el porqué de su abatimiento.
Me contó que su familia más próxima no le prestaba la menor atención, que se sentía sola y abandonada, ahora que era cuando más los necesitaba. Intenté consolarla; apreté sus manos entre las mías y la reconforté como pude. No sé si lo logré. Ella lloraba desconsolada y triste; veía acercarse su final sin que los suyos, a quienes había amado tanto, hicieran nada por mejorar su calidad de vida. Me sentí impotente cuando la vi marcharse. Mi hija que me acompañaba y presenció la escena, me preguntó:
- ¿mamá, quién es?- Yo le contesté sin dejar de mirar la figura que se alejaba.
- es la Tierra, hija mía.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Palabra que empieza con la letra "D"

Mi abuela Rosario, mujer de amable sonrisa, nació en Cádiz y la ciudad la bendijo con su don más donairoso, que no es otro que el donaire. Ella tenía gallardía, gentileza, soltura y agilidad de cuerpo para andar y bailar. En cuanto sonaba la música, ella prendía con sus dedos la punta del delantal, que atraía con gracia a su cadera, caracoleaba en el aire con sus brazos figuras armoniosas, mientras sus pies taconeaban el suelo al compás.
Apartar mis ojos de su estampa yo, embelesada, no podía. Ella, mi abuela, se convertía en la dueña del arte, de un encanto misterioso para mí.

viernes, 19 de febrero de 2010

Añoranza

Madre, Ahora Rememora Para mí Este Sueño Infantil Ahogado.

Enamórame Sentándome a Tu lado. Acompaña a mi memoria, Solitaria de sueños.

Ávida de amor y de recuerdos. Hístorias mías. Ilumíname el pasado.

Encuentra mi inocencia en Sueños entrecortados.
Compárteme tus caricias. Urde en mí la esperanza.
Cántame canciones infantiles Huidas por los años.
Atráeme la pasión Melancólica de los abrazos y…
Espérame en la gloria.

Donde comienza otra vida
Y la alegría es un grado.

martes, 16 de febrero de 2010

Preguntas

¿Quien escribe la historia? Me pregunto.
¿Los estudiosos del paso del tiempo?
¿Los vencedores de las guerras, con su poder y su soberbia?
¿Los vencidos, con su humillación y su derrota?
¿Los amantes, henchidos de amor y de locura?
¿Los pobres y harapientos, con su hambre y su miseria?
¿Los fanáticos, que imponen sus ideas?
¿Los puros, con su inocencia?
¿Los mediocres, con su ignorancia?
¿Las madres, con sus lágrimas?
¿Los soñadores, con su magia?
¿Los científicos, con sus fórmulas?
¿Los sabios? ¿Cómo escriben los sabios?
Quizás, los sabios no escriben, sino hablan.
Nos cuentan otros sus ideas, sus hechos,
Simples y humildes.
Que la palabra sea un nido que cobije al amor, la amistad y la libertad.

lunes, 15 de febrero de 2010

Ver la luz

Ya que sabes mi nombre, te contaré que me siento tan a gusto vagando por el infinito universo que, a veces, me olvido de cuál es el objetivo de mi existencia, por llamar de alguna manera lo que soy y represento.
Allí de donde vengo no existe el tiempo. No hay pasado ni futuro, todo transcurre en el presente, sólo hay eternidad.

Cuando viniste al mundo, tu madre se enteró de que estaba en estado de buena esperanza al quinto mes de gestación, con lo cual sólo fue consciente de que estaba embarazada de ti durante cuatro meses.
Y, en una tarde de primeros de septiembre, te presentaste sin avisar. Ella estaba esperando a que tu padre viniera a recogerla para ir al cine, cuando la sorprendieron los dolores del parto.
El buen hombre apareció por la calle, tan tranquilo, con sus entradas en el bolsillo. Una vecina le salió al paso:
-¡¡Manuel, que tu mujer se ha puesto de parto!!
Tu padre corrió hacia la casa, esperó impaciente hasta que lo dejaron entrar en el dormitorio, donde la comadrona terminaba su trabajo.
Y….Ahí estabas tú, lavada, perfumada y durmiendo plácidamente al abrigo de la tierna y dulce piel de tu madre.
Tu padre se volvió loco de alegría. Tenía un hijo varón de cuatro años y una niña era lo que él deseaba.
Tu madre, al verlo, se sintió feliz y, exhausta por el esfuerzo, le dijo:
-Ha nacido a la hora del “NODO” (que era un noticiario que antecedía a la película).
Pronto las vecinas y familiares desfilaron para conocerte, trayendo dulces como era la costumbre y tú, inocente, envuelta en arrullos y un manto de paz, disfrutabas, sin sospechar el revuelo que se había formado a tu alrededor.

martes, 9 de febrero de 2010

Os presento a Marpesia


sábado, 6 de febrero de 2010

Mi nombre es Marpesia


Mi nombre es Marpesia y soy un espíritu libre que vaga por el universo con un único fin, mantener vivo el fuego eterno, eso que vosotros llamáis amor. En mi eterno vagar me acompañan seres sobrenaturales con la misma misión y así intentamos inclinar la balanza hacia la comprensión, la tolerancia, la igualdad, la justicia, la solidaridad, etc.,
Nos reencarnamos en seres de este mundo. Una de mis reencarnaciones fue en la reina mitológica de las amazonas que gobernó durante más de 100 años en un lugar remoto de Asia. Acabé exhausta, las mujeres no querían más que guerras y pasado un siglo me cansé.
En mi vida actual, me nacieron en una ciudad al noroeste de Marruecos, la perla del Atlántico como la llaman poetas árabes contemporáneos. Cuna de piratas en el siglo VII y luego conquistada por los portugueses, españoles y repartida al fin entre franceses, ingleses y españoles.
Cuando yo nací hace más de medio siglo, mi ciudad era protectorado español. Soy bisnieta de un maestro escuela que a finales del siglo XIX cruzó el Estrecho de Gibraltar en misión cultural, acompañado de mi bisabuela, mujer valiente y trabajadora que creyó en la aventura de su esposo y liándose la manta a la cabeza, cogió a sus diez hijos y se embarcó en un viaje sin retorno. En los años sucesivos, mi familia fue creciendo y en la tercera generación por estas tierras, nací yo. Hija de una pareja enamorada, mi infancia transcurrió feliz, rodeada de primos, tíos, abuelos, hermanos.
Además del amor y la alegría, otra constante en mi vida ha sido el mar, recuerdo el susurro de las olas, los baños en la playa en los días cálidos del verano o el violento chocar de las aguas contra las rocas durante la galerna.
El canto del muecín llamando a la oración, el aire impregnado de las esencias y especias orientales, el respeto entre las diversas culturas que habitamos la ciudad como la hebrea, bereber o española, cada una con sus tradiciones, creencias y costumbres llevadas con libertad, y respeto
Elegí para criarme a una mujer susi, portadora de la sabiduría ancestral de mujeres duras del desierto del Sáhara, su piel negra, áspera y curtida por duros trabajos, sus ojos negros dulces y profundos como la noche, su tacto era una caricia y su voz melodiosa, aún sin entender su idioma, comprendía desde temprana edad el lamento de su canto y la esperanza en el futuro.
Y entre mi madre, Mbarka, que así se llamaba mi cuidadora o mi segunda madre, y mi abuela Encarna pasé los primeros años de mi vida, feliz y asombrada de tantas aventuras que se pueden vivir. Aprendí de ellas a ser valiente, a cuidar mi cuerpo y mi mente, me enseñaron emociones, sentimientos y la dureza de la vida, y pusieron en mi la semilla del conocimiento y defensa del ser humano, sea quien sea o pertenezca a cualquier estirpe o creencia. Mi agradecimiento para ellas por toda la eternidad.

Mi primer video: Nana Moskouri-Libertad

viernes, 5 de febrero de 2010

La playa de la Caleta

La playa de la Caleta, en Cádiz, es uno de mis sitios preferidos para ver la puesta del sol, comer unas sardinas asadas y tomar una CruzCampo bien fría. A continuación un paseíto por el barrio La Viña hasta la plaza de las flores.
!!Qué gozada¡¡